El lenguaje. Desde sus orígenes en las primeras formas de comunicación primitiva, hasta nuestros días, ha sido la clave para que el avance, las relaciones interpersonales, la inteligencia y todas las áreas que conocemos en la vida integral del ser humano se desarrollen para llegar a transformar el mundo en lo que conocemos actualmente como nuestra civilización. Por definición, el lenguaje es la capacidad humana de utilizar conjuntos de sonidos articulados y señales para comunicar pensamientos y sentimientos. (Gómez, 2005)
Existe un vínculo entre el lenguaje y el pensamiento. Al pensar el cerebro imagina, considera e inventa. Con ayuda del lenguaje, enviamos esta información a los demás y viceversa. (RAE, 2001) De no ser así, el homo sapiens nunca hubiera creado nuevo conocimiento, pues éste surge al momento de recibir y compartir lo que hay en la mente.
El fenómeno anterior da como resultado el conocimiento: entendimiento, inteligencia, razón natural. Gracias al lenguaje poseemos la capacidad de conocer, porque nos abre el entendimiento para ejercitar las habilidades intelectuales de la naturaleza, las cualidades de lo que nos rodea y como se relacionan entre sí. (RAE, 2001)
Mientras nos comunicamos para componer nuevas ideas, nacen las relaciones interpersonales y con ellas, la sociedad. Los individuos interactúan, se agrupan de forma voluntaria o natural y consecuentemente crean una unidad donde cada uno coopera para cumplir todos o algunos fines de vida. (RAE, 2001) La herramienta que permite éste proceso es el lenguaje.
Los pueblos y las naciones son formas de sociedad, dónde quienes los componen comparten tradiciones, costumbres, historia y lengua. El sistema lingüístico de comunicación verbal, y casi siempre escrito, propio de la comunicación humana, (RAE, 2001) también forma parte de la identidad social y es una forma de utilizar el lenguaje.
Dentro de las sociedades, su capacidad de comunicarse debe suplir una suma de funciones lingüísticas, que para objeto de su estudio se dividen en: emotiva o expresiva, conativa o apelativa, representativa, comunicativa, cognoscitiva, referencial o pragmática, poética, fática, metalingüística, estética y lúdica. (Berinstáin, 1995)
Por tanto, los recursos que permiten al hombre percibir y dar a conocer sus ideas son la base en un idioma, en las ciencias, la filosofía, la cultura, la sociedad y su funcionamiento. Para sustentar ésta conclusión recurro a la cita en palabras de Albert Einstein “La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general, pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos.”
Bibliografía
Berinstáin, H. (1995). Funciones linguísticas. En H. Berinstáin, Diccionario de retórica y poética (pág. 228). México D.F.: Porrúa, S. A.
Gómez, P. E. (20 de octubre de 2005). La Lengua. Recuperado el 13 de enero de 2010, de http://lalengua.info/funciones-del-lenguaje/
RAE. (2001). Recuperado el 13 de enero de 2010, de Real Academia Española: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=lenguaje
Existe un vínculo entre el lenguaje y el pensamiento. Al pensar el cerebro imagina, considera e inventa. Con ayuda del lenguaje, enviamos esta información a los demás y viceversa. (RAE, 2001) De no ser así, el homo sapiens nunca hubiera creado nuevo conocimiento, pues éste surge al momento de recibir y compartir lo que hay en la mente.
El fenómeno anterior da como resultado el conocimiento: entendimiento, inteligencia, razón natural. Gracias al lenguaje poseemos la capacidad de conocer, porque nos abre el entendimiento para ejercitar las habilidades intelectuales de la naturaleza, las cualidades de lo que nos rodea y como se relacionan entre sí. (RAE, 2001)
Mientras nos comunicamos para componer nuevas ideas, nacen las relaciones interpersonales y con ellas, la sociedad. Los individuos interactúan, se agrupan de forma voluntaria o natural y consecuentemente crean una unidad donde cada uno coopera para cumplir todos o algunos fines de vida. (RAE, 2001) La herramienta que permite éste proceso es el lenguaje.
Los pueblos y las naciones son formas de sociedad, dónde quienes los componen comparten tradiciones, costumbres, historia y lengua. El sistema lingüístico de comunicación verbal, y casi siempre escrito, propio de la comunicación humana, (RAE, 2001) también forma parte de la identidad social y es una forma de utilizar el lenguaje.
Dentro de las sociedades, su capacidad de comunicarse debe suplir una suma de funciones lingüísticas, que para objeto de su estudio se dividen en: emotiva o expresiva, conativa o apelativa, representativa, comunicativa, cognoscitiva, referencial o pragmática, poética, fática, metalingüística, estética y lúdica. (Berinstáin, 1995)
Por tanto, los recursos que permiten al hombre percibir y dar a conocer sus ideas son la base en un idioma, en las ciencias, la filosofía, la cultura, la sociedad y su funcionamiento. Para sustentar ésta conclusión recurro a la cita en palabras de Albert Einstein “La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general, pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos.”
Bibliografía
Berinstáin, H. (1995). Funciones linguísticas. En H. Berinstáin, Diccionario de retórica y poética (pág. 228). México D.F.: Porrúa, S. A.
Gómez, P. E. (20 de octubre de 2005). La Lengua. Recuperado el 13 de enero de 2010, de http://lalengua.info/funciones-del-lenguaje/
RAE. (2001). Recuperado el 13 de enero de 2010, de Real Academia Española: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=lenguaje
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