domingo, 17 de enero de 2010

Bitácora de La Manzana del Patio

Advertencia. Las siguientes líneas están llenas de simbolismos. Hay miles de interpretaciones esperando ser descubiertas. El sentido que pueda tomar depende de la situación actual del lector.

Día uno. Tomé una manzana de la cocina y la puse en el patio expuesta a indeterminadas horas de luz solar y sombra, con el fin de estudiar sus procesos, lo que me hace sentir, pensar y las reacciones que provoca en el medio. Hoy, jueves 28 de mayo de 2009, me senté a observarla en mi cocina en medio del movimiento porque es hora de hacer la comida. Cada persona que entraba me cuestionaba mi repentina curiosidad por la manzana y saber si tiene o no abolladuras. Después opte por irme al patio donde hacia calor y no había gente para describirla: es grande, roja (muy roja) y típica. No le veo nada de extraordinario, solo que mi mamá la escogió, pero fuera de eso es una manzana bonita, pero ordinaria. No tengo nada en contra de “que sea normal”, pero si me deja sin más que decir porque es un sentimiento que limita mi capacidad de asombro.
Ya la volteé, la tire al cielo para cacharla y sigue sin ningún rasguño. Solo queda esperar para mañana.

Día dos. Buenos días, manzanita. Esta igualita que ayer pero su color ya no es tan intenso, y tiene un “moretón”. Supongo que se cayó y alguien la volvió a poner en su lugar porque les pedí a los demás que siempre estuviera ahí. Todavía tiene una parte roja y bonita por arriba y un lado.

Día tres. Lo siento ¡Es sábado! Hoy no hago tarea.

Día cuatro. ¡Se esta poniendo negra! ¡Y aguada! Que asco. Tuve que agarrar un tenedor desechable para voltearla. Ni de broma toco esa cosa pudriéndose por dentro. Pobrecita mi manzanita. Pero una vez volteándola vi que no apestaba, aún. No creo que tarde, pero todavía no me puede repeler mi manzana del patio.

Día cinco. Lunes, y mi manzanita mas negra y aguada. Ahora si ya no me esta gustando esto, pero a ver que más tiene mi manzana del patio. Tomé mi súper tenedor contra gérmenes, lo encaje en la fruta y me puse a darle vueltas y verla minuciosamente. Tiene unas partes más negras que otras, ha perdido su tamaño y forma.

Día seis. Estoy muy cansada, pero le eche un ojo a la manzana y sigue ennegreciéndose. Además tiene unas cosas como arrugadas. Bueno ya me voy a dormir.

Día siete.
La manzana del patio, mi manzanita querida
Si te sigues pudriendo, ¡te tiraré un buen día!
No es que no te quiera o me molestes,
Pero que apestes y repeles ala gente
Es de mal gusto y eso nadie se merece.

La manzana del patio, mi manzanita querida
Si te sigues pudriendo, ¡te tiraré un buen día!
No es que seas fea o me atormentes
Pero a mi mamá no le gusta y eso me angustia.
Mañana te reporto con mi maestra y frente a toda la escuela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario